La manipulación de menores en divorcios ha generado más de 50.000 huérfanos de padres vivos

Jueves 22 de Marzo del 2018

La Alineación Parental, un maltrato psicológico en el que el padre o la madre manipulan a los hijos para que rompan totalmente su relación con el otro progenitor, generó más de 50.000 víctimas en menores desde 2011  Una pandemia social que afecta entre el 11-15% de los divorcios con menores  Solo en 2017, en España se habrían generado 8.000 huérfanos por Alienación Parental  En nuestro país no está regulado este abuso a menores y, en la práctica, no es contemplado por la mayoría de jueces y tribunales  Si bien la pérdida total de contacto de los menores con el padre es más frecuente, también son muy habituales los casos de hijos que han sido separados de sus madres En España, según el INE, se producen más de 100.000 casos anuales de separación, divorcio o nulidad de los que un 57% incluyen menores de edad; un 26,3% con solo un menor y un 20,7% con más de uno. De estos más de 66.000 nuevos menores afectados cada año por la ruptura de sus padres, entre un 11-15% (1) habrían sufrido Alienación Parental. Esto significa que más de 8.000 menores en 2017, y más de 56,000 desde el 2011, año desde el que se mantiene estable el número de rupturas, habrían sido víctimas de esta pandemia social. La Real Academia de Medicina española considera el Síndrome de Alienación Parental como un tipo de maltrato infantil, recogiendo en su Diccionario de términos médicos (2012), que el maltrato infantil es: “la acción u omisión intencionada llevada a cabo por una persona o grupo de personas, la familia o la sociedad, que afecta de manera negativa a la salud física o mental de un niño. Puede incluir desde agresiones físicas…como de naturaleza psíquica o psicosocial….., insultos, vejaciones, abandono, síndrome de alienación parental… el conocimiento de cualquiera de estos hechos exige su denuncia inmediata”. La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria en 2009 establece que el tipo de maltrato más frecuente es la negligencia, pero actualmente asistimos al auge de formas sutiles, sin violencia física, como el síndrome de alienación parental, que se podría incluir dentro del maltrato psicológico. “Estuve dos años sin ver a mi hija. Cada fin de semana hacía en coche 880 kilómetros ida y vuelta para buscarla… nadie me contestaba. Ahora con 17 años me dice que se alegraba al oír el timbre y saber que yo estaba allí” P.G (2) La Alineación Parental puede llegar a incubarse durante años hasta que algún hecho familiar relevante (demanda judicial, papá se echa novia, mamá tiene un nuevo hermanito) hace que el progenitor alienador fuerce a los hijos a un rechazo expreso ante el nuevo enemigo común, el otro progenitor. Los menores aceptan sin pestañear ante el pánico de perder su favor y protección (3). Jose Manuel Aguilar, psicólogo especialista y autor de referencia en esta materia en España, nos explica que “los hijos alineados muestran un odio sin ambivalencias, sin fisuras sin concesiones. La adhesión férrea al progenitor alineador es requisito imprescindible, siendo castigados los menores durante aquellas situaciones en las que se relajen o muestren dudas”. Key data Operates in er 70 countries, and has a large presence in Europe, the Americas, Asia-Pacific and the emerging markets Customers: circa.30 m € (2016) Revenues: € 30bn (2016) Comunicado de prensa 19 de marzo de 2018 En los casos severos, los propios hijos alienados llegan a ser autónomos en su batalla de desprestigio, castigo y aislamiento total de su padre o madre y de todo su entorno, (tíos, abuelos, amigos, deportes y aficiones comunes). Estos “hijos guerrilleros” culminan su nuevo rol reclutando para la causa a sus hermanos más pequeños que también terminan desarraigándose de su progenitor. Con respecto al impacto en los menores, Jerry Shapiro, doctor en psicología clínica e investigador de la American Psychological Association, ya concluyó en 1995(4) que “para los hijos, no es tan dura la muerte del padre como su ausencia por separación”. Jose Manuel Aguilar añade, “una traumática separación tiene importantes consecuencias en alteraciones a nivel fisiológico en los patrones de alimentación y sueño, conducta de regresivas y de control de esfínteres; en el área psicológica se ven afectados el desarrollo del autoconcepto y la autoestima, que favorecen muchos otros problemas. El menor aprende a manipular y ser valorado en tanto muestra adhesión a los preceptos marcados. Cuando llegue a su independencia aumenta la probabilidad de desarrollar formas de comportamiento interpersonal inadecuadas, bien la complacencia más absoluta, bien la tiranía”. Las consecuencias son terriblemente duras....y para toda la vida!!. En mi caso ya dura 25 años. A.B (2) El impacto en el progenitor afectado no es menos brutal “cada día es un infierno, me han quitado más de la mitad de mi sentido de vivir. Sé que mis hijos nunca dirían ni pensarían lo que me dicen sin la influencia de su madre pero no puedo hacer nada. Llevo más de tres años sin tener a mis hijos ni un solo día ¿Cómo me voy a quedar? ¿Feliz? ¿Tranquilo? Ni lo pienses, me quedo muerto casi sin lágrimas, y a veces sin querer levantarme” Peter (4) Las intervenciones habituales para la resolución de otros conflictos de familia, como son la mediación, la terapia familiar o las simbólicas multas judiciales, no son efectivas en estos casos. La única solución es interrumpir el proceso de alineación. Esto puede ocurrir solo si el progenitor alineador ceja su manipulación ante la amenaza judicial de pérdida de la custodia y/o pena de cárcel, o si el paso de los años le permite al menor madurar de forma independiente fuera del entorno alineador; eso sí, los daños serán muy graves en cualquier caso. “Después de una custodia compartida de más de ocho años mis hijos desaparecieron de mi lado; no están conmigo desde hace ya más de año y medio. La jueza no ha establecido ningún régimen de visitas y me insta a ir a un Centro de Atención Familiar donde, si les lleva su madre, podré verles como si fuera un criminal o un maltratador”.Jorge (2) Esteban Bastida Martín, abogado de familia y derecho penal relacionado con el derecho de familia, premio de Ley 2018 en la categoría de Derechos Humanos, nos dibuja una situación legal y judicial en España donde el Estado, lejos de proteger a los menores, es “cómplice necesario”: el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), establece inequívocamente el concepto jurídico Alienación Parental, y declara que vulnera el derecho humano al respeto de la vida familiar del progenitor alienado. Sin embargo en España el Consejo General del Poder Judicial – cuya principal función es velar por la independencia de los jueces frente a los demás poderes del Estado-, a través del Observatorio de Violencia de Género, pide a los Jueces y Magistrados que dejen de utilizar la Alienación Parental negando toda validez a la misma (o a la manipulación psicológica de los menores, se le diera el nombre que se le diera), prohibiendo cualquier referencia judicial a ello. El diagnóstico y pronóstico en un caso de manipulación psicológica infantil corresponde exclusivamente al ámbito clínico, es decir a expertos psicólogos forenses y/o psiquiatras infantiles especializados en la materia, únicos con autoridad para determinar el grado de manipulación psicológica de un menor, diagnóstico y pronóstico”. La respuesta social de los progenitores afectados siempre ha estado ahí, pero limitada en muchos casos por el miedo a la estigmatización social y evitar una mayor difamación frente al menor. En marzo del 2013 la presentación de la “Fundación Filia en apoyo al menor” reunió diferentes rostros conocidos , como el entrenador nacional Vicente Del Bosque o el actor Fernando Tejero, en un video (5) contra la obstrucción parental. Sin embargo, el feminismo radical en España ha promovido con gran éxito el veto a poder analizar y abordar la Alienación Parental de forma profesional y objetiva en los juzgados. Su objetivo es vetar cualquier posibilidad de que, después de la llegada de la custodia compartida, las mujeres en general puedan perder su predominio en la custodia de los hijos – en 2016 se les otorgó en el 66,2% de los casos según el INE. Sin embargo, esta postura es irracional y perversa, ya que solo genera víctimas en niños inocentes que de forma masiva pierden a su padre o madre. Comunicado de prensa 19 de marzo de 2018 Esteban Bastida Martín insiste en cómo la contaminación ha llegado a algunas instituciones politizadas “Igualmente es alarmante e inaceptable el silencio que guarda al respecto el Defensor del Pueblo – encargado de defender los derechos fundamentales y las libertades públicas de los ciudadanos- o las Asociaciones de Jueces y Fiscales, y ello, porque este tipo de actuaciones ideologizadas del CGPJ ponen en peligro sus propias funciones constitucionales de gobierno del poder judicial para garantizar la independencia de los jueces en el ejercicio de la función judicial”. Afortunadamente otros organismos como el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, quien ya en 2006 publicó una guía para padres y madres sobre la identificación y tratamiento del Sindrome de Alienación Parental (6), ponen todos los medios a su alcance para proteger a los niños. “Todo empezó cuando quise divorciarme. Mi ex-marido quiso vengarse manipulando y poniendo a nuestra hija de nueve años contra mí. Mi hija ya lleva tres años creciendo sin madre y yo sin ella; somos muchas mujeres afectadas, a la mayoría se nos cuestiona como madres y el estigma al que se nos somete socialmente es muy fuerte”. Eva (2) En el ámbito internacional, Reino Unido se unió el pasado año a países como Estados Unidos, Canadá o Brasil en la regulación de la Alienación Parental, estableciendo la pérdida de la custodia y hasta la prisión para los progenitores alineadores que no cejen en su actitud manipuladora (7). Una medida que necesitamos en España y que ha motivado la creación de esta petición en change.org http://chn.ge/2Ek3nvx “Tipificar la Alienación Parental para acabar con 50.000 huérfanos…” Algunos padres ya dan la batalla por perdida, fruto de la desesperación y del desequilibrio emocional y mental. Hoy me he dado cuenta de que ha llegado el momento de dejar esta lucha por reencontrarme con mi hijo… él se ha hecho fuerte y ahora está castigando al “culpable” de su desdichada vida… aunque sé que pudiera perderle para siempre, no sería peor la situación que en la que me encuentro” J.A.E (3). Para más información: Jorge Martínez-Arroyo alienacionparentalesdelito@gmail.com